Curso de detallado para «dummies»

Y si eres de los que te gusta alardear de que tu coche solo se lava cuando llueve, y en las alfombras hace tiempo que habitan especies endémicas, tampoco merece la pena que sigas leyendo; pero si sientes curiosidad por saber cómo es posible conseguir que tu coche de diario esté impecable dentro de diez años, tal vez te interese este artículo. Te adelanto que no es tan complicado como pudiera parecer.

Aprendiz de detailer

Empezaré admitiendo que en realidad, solo soy un aprendiz de detailer, y que solo conozco las técnicas más básicas, porque cuando mi coche necesita un tratamiento “serio” acudo a un profesional. Pero como lo más importante -y luego aclararé los motivos- para mantener un coche impecable es usar un método adecuado a la hora de lavarlo, y eso sí está al alcance de cualquiera, he pensado que merece la pena que al menos lo conozcáis, luego, aplicarlo o no, dependerá de cada uno, pero como dicen por ahí “el saber no ocupa lugar”.


A mi esta especie de hobby me vino de repente, justo cuando estrené mi primer MX-5. Supongo que como me costó tanto tenerlo, y me gustaba tanto, quise desde un principio mantenerlo siempre como el día que lo estrené, y empecé a investigar, aprender y desarrollar métodos de lavado cuidadosos

¿Lo más importante es lavar bien el coche?

Pues sí, y cuando digo “lavarlo bien”, no me refiero a “dejarlo bien limpio”, sino a lavarlo sin estropearlo. Ten en cuenta que la pintura es mucho más “blanda” de lo que piensas, y se raya con extrema facilidad, por lo que cualquier cosa que frotemos contra ella, o restregando la suciedad que pretendemos eliminar, podemos provocar daños y perdida de brillo en la pintura. De hecho, para mantener la pintura en buen estado, es mejor evitar lavar el coche de forma incorrecta, y hacerlo solo cuando podemos lavarlo con el cuidado necesario, aunque claro está, si además de con cuidado, lo haces a menudo, mejor que mejor.


Así estropearás la pintura de tu coche

  • Tunel de lavado: Sin duda, el más efectivo, porque una sola vez es más que suficiente para dejar tu coche lleno de swirls (esas microralladas tan difíciles de eliminar) porque TODOS los túneles de lavado con rodillos o tiras de gamuza estropean la carrocería, a la que fustigan sin compasión… Existen túneles de lavado “sin contacto”, que funcionan con agua a presión, y que en teoría, no estropean la carrocería, pero no limpian mejor que un autolavado con lanza de agua a presión.
  • Lavado a alta presión: En realidad, y si mantenemos la lanza a una distancia prudencial, el lavado con agua a presión no estropea la pintura. El problema aparece cuando “secamos” o “repasamos” luego el coche. ¿Porqué? Pues porque el agua a presión no consigue eliminar el 100% de la suciedad, y esa suciedad incluye polvo, que es muy abrasivo. Vale, la suciedad que queda es muy poca, pero suficiente para provocar micro-swirls (o incluso algún que otro swirl importante) al restregarla con el paño por toda la carrocería. Cuando no podamos lavar el coche como explico más abajo, no hay problema en usar la manguera a presión, pero en ese caso, solo secaremos los cristales, y dejaremos que el resto de la carrocería se seque al aire. El resultado no es perfecto, pero al menos no dañaremos la puntura.
  • Lavado casero con manguera, cubo, y esponja «de los chinos»: En realidad, es el procedimiento “menos malo”, pero también daña la pintura. El problema es que -especialmente si el coche está muy sucio- podemos rayar la pintura al restregar la suciedad por la carrocería, y además, las esponjas «de los chinos» pueden ser bastantes agresivas…

Bien, si has llegado hasta aquí, imagino que debes de sentir cierto interés, porque reconozco que este artículo se está convirtiendo en un auténtico ladrillo, pero antes de ir al grano, y explicar el procedimiento ideal para lavar el coche, indicaré los materiales que vamos a necesitar, el porqué de los dos cubos, y al final de todo, un procedimiento alternativo para lavar el coche en autolavado, usando un solo cubo, e incluso, un procedimiento más básico, para el que no necesitarás cubo.


Utensilios que vamos a necesitar

  • Jabón: Recomiendo comprarlo en cualquier tienda de detallado, y si no tienes una en tu ciudad, encontrarás algunas tiendas online en España totalmente serias. ¿Qué jabón comprar? Si lo compras en una tienda de detallado, el más barato te servirá. Deja los más caros para los más sibaritas, no merecen la pena para el principiante.
  • Esponja o guante: Los de lana natural van geniales, y son super-suaves. Tienen el inconveniente de que hay que enjuagarlos bien después de cada uso, y luego, no dejarlos secar al sol, ni guardarlos húmedos. Por otro lado, al ser tan suaves, algunos plásticos de textura rugosa no acaban de quedar bien limpios. Los de microfibra son una buena opción, pero hay que comprar uno bueno, lo más mullido posible, y al usarlos, mantenerlos bien empapados, y enjuagarlos con más frecuencia.
  • Guante “barato” para las ruedas, de esos que venden en las grandes superficies.
  • Toalla de secado: Es una buena inversión, pues facilita mucho el secado, y duran muchos años, aunque para empezar, también puedes secar tu coche utilizando varios paños de microfibras.
  • Paños de microfibras: Como no es cuestión de hacer propaganda gratuita, pero se me de unos que van geniales, y salen por un precio increíble, te diré que se venden en una cadena de supermercados llamada “Mxxxxxxxa”, y que van en packs de tres, con diferentes colores. ¡Compra al menos tres paquetes!
  • Limpiacristales: Cómpralo en un establecimiento de detallado, merece la pena.
  • Quick Detail: Es un limpiador suave, que añade agentes lubricantes y aunque no es absolutamente imprescindible, va genial para repasar esos rastros que dejan algunas gotas al secarse, para dar un repaso final y dejar tu coche “de concurso”, o para eliminar esos regalitos que nos dejan los pajaritos. Cómpralo en tiendas de detallado.
  • APC: Siglas en inglés de All Purpose Cleaner (limpiatodo), un producto que va genial para limpiar la suciedad de plásticos interiores o tejidos. Cómpralo en tiendas de detallado.
  • Limpiador/acondicionador de interiores: No es imprescindible, pero si es de calidad, deja el interior con un acabado chulo. En cualquier caso, te recomiendo encarecidamente que lo compres en una tienda de detallado, pues los que venden en las grandes superficies dan demasiado brillo, y a veces tienen silicona.

Como observación general, y exceptuando los paños de microfibras y alguna cosilla más, recomiendo que uses los productos de gama económica de las tiendas de detallado, pues no son más caros que los de las grandes superficies, son de buena calidad, y duran mucho. En este sentido, te adelanto que en general, hay que usar muy poca cantidad de producto para conseguir buenos resultados.


Para un lavado “ideal”, necesitaremos dos cubos: uno con agua jabonosa, y otro con agua sin jabón. La idea básica es tener un segundo cubo con agua sin jabón, que sirve para enjuagar el guante o esponja después de haber lavado un panel, y antes de volver a empaparlo con agua jabonosa para el siguiente. De esta forma, nos aseguramos de que el cubo de agua con jabón y el guante/esponja, siempre están limpios de partículas que podrían rallar el coche. ¿No te va a ser posible usar el método de los dos cubos? No te preocupes, más abajo explicaré algunos métodos alternativos, usando un solo cubo, e incluso, sin cubo.

La seguridad es lo primero, y por eso prefiero empezar pasando la aspiradora cuando el suelo y el coche están secos, para a continuación lavo el coche. El repaso y limpieza del interior lo dejo para el final. Para las ruedas, lo ideal sería disponer de un tercer cubo, y en ese caso, lo recomendable es empezar por ellas, pero en este artículo voy a considerar que no lo tenemos, por lo que dejaremos las ruedas (que ensucian mucho el agua del cubo) para el final.

Primer paso: remojar el coche y preparar los cubos

Una vez aspirado el coche, lo remojaremos con una manguera, insistiendo un poco si estuviera muy sucio, para intentar eliminar parte de la suciedad, más que nada para minimizar riesgos posteriores al restregar barro adherido. Prepararemos los cubos con agua. En el cubo con agua jabonosa (a la izquierda en las fotos) pondremos solamente la necesaria, y añadiremos la cantidad de jabón que indique el fabricante, y el cubo de aclarado lo llenaremos bastante. Verás en las fotos que el de aclarado tiene una rejilla (grit-guard) roja. Sirve para que la suciedad se quede en el fondo. Lo admito, esto es bastante PR0…

Segundo paso: enjabonado de carrocería

Es muy fácil: solo tenemos que empapar lo máximo posible el guante o esponja, y empezar de arriba a abajo, limpiando las zonas según indica el número de la foto. No hay que frotar fuerte, simplemente deslizar el guante suavemente, para que la suciedad se vaya despegando de la carrocería. Lavaremos un panel (o unos cuantos cristales) cada vez, de forma que cuando el guante ya no esté lo bastante empapado, lo enjuagaremos en el cubo de agua clara, lo escurriremos un poco, y volveremos a empaparlo en el cubo de agua con jabón.

Lavamos de abajo a arriba por dos motivos: En primer lugar, el coche suele estás más sucio en su parte baja y trasera, y en segundo, cualquier pequeño swirl que pudiera provocar un agua sucia, siempre será menos visible en la parte inferior del coche. Si los bajos estuvieran muy sucios, habrá que ir con cuidado, y tener el guante bien empapado, moviéndolo con suavidad, sin presionar. Durante todo el proceso, iremos con cuidado de no tocar el interior del guardabarros o los neumáticos, pues suelen estar más sucios, y ya sabes, no es cuestión de restregar la suciedad por la carrocería…

Tercer paso: enjuagado de carrocería

Antes de lavar las ruedas, enjuagaremos la carrocería, para evitar que el jabón se seque, lo que podría dejar marcas. Como para el enjabonado, iremos de arriba abajo, y con un poco de práctica no hace falta demasiada agua.

Cuarto paso: enjabonado de ruedas

Para las llantas, usaremos un guante de microfibras baratito, es más cómodo, llegaremos mejor a los rincones, y de paso, mantendremos el guante “caro” de la carrocería en buen estado. También repasaremos un poco los neumáticos, no cuesta nada, y es un detalle importante, porque no sirve de nada llevar un traje impecable si llevamos los zapatos sucios…

Dependiendo del diseño, las llantas pueden ser muy difíciles de limpiar, pero en cualquier caso, un cepillo de llantas como el de las fotos va genial para limpiarlas, y si lo usamos con cierta regularidad, mantendremos la garganta siempre limpia. Parece una tontería, pero una garganta limpia ayuda a que el coche tenga “aspecto de nuevo”. El cepillo también podemos usarlo para limpiar un poco los guardabarros, otro detalle que marca diferencias, y que ayuda a conseguir ese aspecto a nuevo que mola… Siempre recordaré a un amigo que dice que hay dos tipos de hombres: los que limpian los guardabarros por dentro, y los que no.

Quinto paso: enjuagado de ruedas

Si la carrocería se hubiera secado, volveremos a remojarla cuando enjuagemos las ruedas, y ya tendremos el coche listo para secarlo.

Sexto paso: secado

Si disponemos de una toalla de secado, empezaremos extendiéndola sobre el capó, para tirar de ella, e iremos repitiendo el proceso por las zonas horizontales de la carrocería. Los ligeros halos que puedan quedar no dejarán marcas visibles, pero a medida que la toalla se valla humedeciendo, cada vez secará menos, por lo que tal vez sea necesario ir repasando con un paño de microfibras después de pasar la toalla; todo dependerá del tamaño del coche. Las zonas verticales se irán secando de la misma forma, con cuidado de evitar que la toalla roce con las ruedas, los guardabarros, o toque el suelo.

Si no tenemos toalla de secado, podemos usar el método de los dos paños (método patentado por mí, pero que cederé gustosamente a todos los pistonudos) para el que en realidad necesitaremos entre cuatro y seis paños de microfibras: Empezaremos tomando dos paños, que doblaremos dos veces (esto de doblarlo dos veces, será una constante, pues aprovecharemos ocho caras en cada paño) y primero secaremos un panel con el primer paño, como no quedará perfecto, repasaremos con el segundo paño (que estará más seco), de forma que el panel quedará bien seco y sin halos.

Procederemos de la misma forma con el resto de paneles, y cuando apreciemos que el primer paño está demasiado húmedo, lo retiraremos. Entonces, el antiguo “segundo” paño (que ya estará un poco húmedo) pasará a ser el primer paño, y tomaremos un nuevo y seco “segundo”, y así sucesivamente hasta que todo el coche esté seco… Lo sé, explicado así parece tan complicado como cuando los hermanos Marx nos explicaban lo de “la parte contratante de la primera parte…”, pero, en realidad, no es tan complicado; solo se trata de secar primero con un paño, y repasar con un segundo que estará más seco, retirándolos cuando estén demasiado húmedos.

Con los cristales, tenemos dos opciones: intentar dejarlos perfectos, o secarlos sin matarnos demasiado para repasarlos más tarde con un paño seco y limpio, y limpiacristales. Depende de la prisa que tengas.

Séptimo paso: repaso de detalles

Si nos ha quedado algún mosquito sin limpiar, o alguna manchita aislada, podemos repasar con un paño limpio y Quick Detail, pero si no sale con facilidad, y antes de insistir, habrá que investigar de que es la mancha, para utilizar el producto específico más adecuado. Con un paño de microfibras (puede ser uno de los que hemos usado para la carrocería, y que no esté demasiado húmedo) repasaremos un poco las llantas (utilizando Quick Detail si nos ha quedado alguna zona sucia), los marcos de las puertas, el capó, y aprovechando alguno de los paños más húmedos, los plásticos de los umbrales de puerta.

El interior

Si solo tiene polvo, y no hay manchas, bastará un paño de microfibras (yo uso a menudo un guante de microfibras, porque es cómodo, rápido, y llegas bien a los rincones) y algún producto para limpiar interiores (por favor, no uses uno de esos que dejan un acabado pringoso y brillante) y de vez en cuando, repasar las rejillas, botonería y rincones con un pincel (uso uno de maquillaje, que va genial).

Si hubiera alguna mancha en los plásticos o tapicería de tela, usa un paño ligeramente humedecido con APC (es mejor aplicar el producto sobre el paño) y frota sin miedo, te sorprenderás del resultado. Para la piel, hay productos específicos, solo sigue las instrucciones, y aunque no esté visiblemente sucia, no olvides limpiar de vez en cuando el volante. Mucho cuidado con las tapicerías Alcántara, no se pueden limpiar de cualquier forma.

Cristales

Si has decidido repasar los cristales, usa muy poco producto (una embolada es suficiente para una ventanilla) y repásalos con un paño perfectamente limpio, usando una de sus ocho caras para cada uno de los cristales. Mueve el paño rápido por el cristal, pero no es necesario que apliques presión, y deja de insistir en cuanto veas que el cristal está seco. ¡Y no te olvides de que los cristales tienen dos caras!, la interior también se ensucia… Idealmente utiliza para las lunas exteriores un producto con repelente para lluvia, mejora mucho la visibilidad cuando llueve, incluso cuando las escobillas funcionan mal o se ha estropeado el limpiaparabrisas.

Repaso con Quick Detail o cera líquida

Si quieres un resultado espectacular, siempre puedes repasar con un paño limpio y seco, y algunas emboladas de Quick Detail. Hay que usar poco, pero el suficiente para que el paño se mueva ligero, úsalo como si fuera el típico “Pronto” de los muebles. Otra opción es usar algún tipo de cera liquida, que se usa como un Quick Detail, y que además de brillo extra, añadirá un poquito de protección a la pintura.

Lo reconozco, todo este proceso te va a llevar de una a dos horas, pero vas a dejar tu coche impecable, y -lo más importante- no vas a causar daño alguno a la carrocería, que se mantendrá impoluta por muchos años.

 

¿Y los que no tenemos sitio en casa donde lavar el coche?

Tampoco tengo sitio en casa, pero tengo la gran suerte de tener en mi ciudad, un detailer profesional que alquila sus boxes equipados con manguera, cubos y aspiradora… Pero si no es tu caso, y a la fuerza tienes que tirar de autolavado a presión, hay un par de opciones que, si bien no satisfarán a los detailers más perfeccionistas, a mí me sirven como plan B y C, aunque debo aclarar que no son métodos adecuados si decides encerar o sellar tu coche, pues el jabón de los autolavados a presión es bastante agresivo, y eliminaría la capa de cera o selladora rápidamente.

Plan B: autolavado con un solo cubo

Aunque muchos autolavados prohíben usar cubos, en algunos de ellos puedes hacerlo si vas a horas en las que no haya mucho movimiento. En ese caso, lo ideal es que te hagas con un cubo con tapa a rosca (los venden en las tiendas de detallado) de forma que ya te llevarás tu cubo con agua jabonosa de casa. Si no tienes o no encuentras el cubo, pues ya sabes: un cubo normal y corriente, y una garrafa de agua… Una alternativa sería comprar una garrafa de agua de plástico (mejor de ocho litros) y recortarla con un cutter al llegar al autolavado, para convertirla en un improvisado cubo que luego tiraremos en un contenedor amarillo.

El proceso de lavado sería igual al de los dos cubos, excepto en que empezaremos lavando el coche con agua a presión, eso sí, insistiendo hasta que el coche esté lo más limpio posible, para a continuación, lavarlo con nuestro guante o esponja, que empaparemos en el cubo con agua y jabón. La idea es compensar la ausencia del segundo cubo, eliminando antes con la lanza toda la suciedad posible.

Plan C: autolavado sin cubo

Si después de buscar y buscar, no has encontrado ningún autolavado en el que puedas llevarte tu cubo, puedes utilizar este otro procedimiento, para el que necesitarás una pequeña garrafa de agua (de unos dos o tres litros), y un guante o esponja. Llena tu garrafa de agua en casa, añadiéndole el jabón, la cargas en el coche, y te vas a un autolavado en el que no haya mucha cola…

Lava el coche con agua jabonosa a presión todo lo mejor que puedas, pero antes de enjuagar, empararás el guante con un poco del agua de la garrafa, e irás repasando el coche, siempre de arriba abajo. La garrafa de agua jabonosa la utilizarás para ir remojando el guante de vez en cuando, de forma que siempre esté empapado… Como es lógico, cuando acabes de repasar con el guante, enjuagarás el coche con agua a presión.

 

Algunos consejos

Es importante lavar el coche a la sombra, en primer lugar, porque evitaremos que el coche se seque antes de tiempo, y en segundo, porque un coche al sol se calienta, ablandando la pintura que se vuelve más más sensible y fácil de dañar.

Si después de lavar tu coche, encuentras la pintura “áspera” al tacto, o con algún tipo de mancha de cal o algo por el estilo, es probable que tu coche esté “contaminado”, una palabra que en el argot detailer significa que hay partículas de suciedad adherida, partículas que no se pueden eliminar con un lavado normal. ¡Que un cunda el pánico! Si te sucede, te recomiendo que vayas a ver a un detailer, que te aconsejará sobre el producto y proceso más adecuado para solucionar el problema.

Los mosquitos, y -sobre todo- los “regalitos” de los pájaros hay que eliminarlos lo antes posible, pues son ácidos, y atacan a la pintura, pudiendo dejar marcas imposibles de eliminar. Elimínalos usando Quick Detail y un paño suave de microfibras, empapando bien el “regalito”, y frotando con mucha suavidad.

Intenta evitar aparcar debajo de los árboles, a veces la resina es muy difícil de limpiar

Si tu coche tiene swirls, no te apures, la mayoría de las veces, un detailer profesional puede eliminarlos puliendo, pero te recomiendo encarecidamente que evites acudir a un pintor profesional para tareas de pulido. Pulir un coche necesita cierta técnica y experiencia, y solo un buen detailer hará un buen trabajo. Una pintura limpia y cuidada es el 95% del aspecto de un coche, las ceras o selladoras añaden el 5% restante, pero no sirven de nada si la pintura no está impecable, libre de contaminación y swirls. Las ceras o selladoras aportan algo más de brillo, y protección, pero de momento, las dejaremos para el nivel “experto”.

Si con un lavado normal, las llantas de tu coche no quedan limpias, siempre puedes emplear limpiallantas específico, pero -muy importante- sigue siempre las instrucciones del fabricante, porque son productos bastante agresivos que pueden dañar la capa de barniz que protege las llantas, y por supuesto, olvídate de cualquier producto doméstico que pueda recomendarte tu cuñada… Tanto la toalla de secado como los paños de microfibras pueden lavarse en lavadora, pero en vez de suavizante, usa vinagre y durarán mucho tiempo. Lava los paños de microfibras después de cada uso, y la toalla después de varios usos.

Disfruta detallando tu coche

Solo me queda desearte que como yo, disfrutes detallando tu coche, viendo como no pasan los años por él, y sintiéndote orgulloso cuando la gente se sorprende de como luce y brilla.

Recuerdo cuando vendí mi anterior MX-5 rojo, que usaba a diario y se pasaba todo el día tomando el sol en el parking del trabajo. El señor que me lo compró -un simpático y perfeccionista restaurador profesional de clásicos jubilado- me dijo que era el coche con la pintura mejor cuidada que había visto en su vida, y que no acertaba a explicarse cómo podía haber mantenido en aquel estado la pintura original.

Gracias a mi amigo Xavier Puerto por haberme enseñado un montón de trucos sobre detallado, y por ofrecerse a lavar el coche de su mujer para el reportaje fotográfico. Y gracias a José Ayuso y el resto de gente de Blackdetail por sus consejos y buen hacer, y por cedernos el box para realizar el reportaje.



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