Peugeot 308 GT HDi

by Guille on 20 octubre, 2015
Una sorpresa positiva

Las dos últimas generaciones de compactos de Peugeot supusieron sendas decepciones para los aficionados a conducir. Tras haber creado un interesante 306, con las características dinámicas típicas de todo buen Peugeot, la firma francesa decidió con el 307 crear un «falso MPV». La idea era no meterse de lleno en el efervescente mercado monovolumen de la época, dejando ese trabajo a Citroën, y creando un coche más alto y grande que un compacto tradicional, pero más pequeño que un MPV al uso.

Lo cargaron además de equipamiento y tecnología, pero se llevaron por delante la estética del coche y su comportamiento dinámico. Los motores tampoco eran ninguna maravilla, y para más INRI, muchos de los equipamientos opcionales acababan fallando, con problemas de fiabilidad demasiado presentes, sobre todo en el frente electrónico.

El 308 de primera generación sólo sirvió para empeorar el plano estético. A un diseño ya de por sí poco agraciado se agregó un aspecto barroco exagerado, con un frontal difícil de digerir, y sin mejora apreciable en la dinámica del chasis o el acabado de interiores. Sorprende pensar que el muy interesante y capaz RCZ-R tuviera tanto que ver con el 308…

Pero Peugeot ha reseteado. Se ha reinventado. Lo hizo primero con el 208, y prosiguió el camino con el 308. El giro resultó de 360 180 grados, con un coche más bajo, más tradicional en sus proporciones, y con un nuevo enfoque de calidad en el habitáculo y en el dinamismo de conducción.

Durante una semana hemos estado a los mandos del 308 GT, la variante deportiva para aquellos que, sin tener el enfoque al 100% con las prestaciones necesario para ir a por un GTi, buscan un coche con caballos y con el que van a hacer kilómetros. Es por ello que, dado que el GT con motor diésel se lleva la mayor parte de las ventas, y porque además es la herramienta perfecta para aquellos que trabajan con mucha carretera de por medio, decidimos elegir la mecánica de 180 caballos diésel para nuestra prueba, que viene asociada por obligación con el cambio automático de seis relaciones con convertidor de par, firmado por AISIN. Y la sorpresa ha sido positiva.

Diseño

Peugeot-308-GT-2186

El 308, especialmente en acabado GT, gana al verlo en vivo. El coche galo abandona el barroquismo extremo y opta por un diseño mejor ajustado y compensado entre sus elementos. La pérdida de altura le sienta fenomenal, pero es el cuidado trabajo para casar las aletas con los neumáticos, ajustándolos y abrazándolos, así como la horizontalidad y anchura visual, especialmente de la trasera, los que te acaban por convencer.

No, no es un coche que desate pasiones, pero en vivo destaca en positivo, por delante de sus rivales germanos. Es un coche menos frío, más orgánico, con mejor trabajo de superficies que las ofertas de VAG, y con detalles cuidados como los grupos ópticos traseros o los delanteros con intermitencias secuenciales LED.

Tal y como te digo, es un coche para ver y tocar en vivo, porque gana mucho respecto a foto. Además, es en vivo donde ves la mejora del trabajo a la hora de ajustar paneles de manera consistente por parte de Peugeot, o la integración de los pilotos traseros, enrasados a la perfección en la carrocería.

Peugeot-308-GT-2160

Cierto, las colas de escape en la trasera del paragolpes son más falsas que los senos de Paris Hilton, pero al menos el detalle estético le queda bien a este GT.

Habitáculo

Lo positivo es que al abrir la puerta, el coche sigue dejando buen sabor de boca. Para empezar, el coche tiene personalidad y carácter diferencial, y eso es siempre de agradecer. En un mundo aburrido donde muchos fabricantes parecen copiarse las ideas de manera permanente unos a otros, Peugeot apostó por la idea del cuadro de relojes sobre-elevado encima de un tablero que quiere simular un mueble moderno de salón, y la idea funciona.

He leído quejas de compañeros que dicen que el cuadro puede quedar oculto tras el aro volante, o que el propio volante «es pequeño y queda demasiado bajo» o «en una posición extraña». Me da que estos compañeros no han conducido un coche de rallyes «pata negra» en su vida. Peugeot, que de correr el WRC sabe algo, ha optado por un diseño que, al menos para mi altura y posición de conducción, deja perfectamente visible el cuadro, sin tener que tirar de un Head up Display, al tiempo que el volante te cae justo donde lo querrías si fueras a competir en el Mil Lagos a los mandos de un venerado 206 WRC con las inscripciones de Grönholm en las ventanillas laterales traseras.

Peugeot-308-GT-2213

Las butacas son buenas, con buen soporte lateral, lumbar y reglajes eléctricos. Fallan en la banqueta, que a mi juicio resulta insuficiente en la inclinación de su parte delantera para reposar los muslos y agarrarte en frenada, algo reforzado especialmente por el cuero deslizante en frenadas.

Todo el salpicadero está fabricado en plástico laminado con espuma por dentro que le da un tacto blando, y un cosido pespuntado en rojo que le da un toque de calidad. Todos los acabados de esa zona resultan agradables a la vista y al tacto, y dan especial importancia a la pantalla de infoentretenimiento táctil como centro de operaciones.

Allí se controla prácticamente todo. Es un acierto para muchas cosas, pero no para todas. Tener la climatización integrada en un sistema táctil es un problema, pues atinar con el dedo mientras conduces es complicado, y exige demasiada atención. Habría acertado más Peugeot con los mandos físicos del 208 para el control del clima, secundando a lo táctil.

Y luego está el mando del control de crucero, que viene de… ¿hace quince años? No se ve tras el volante, y resulta anti-intuitivo si no lo conoces de tiempo atrás. Habría sido muy fácil crear un volante con algunos mandos más para integrar más servicios.

Esto además crea problemas en el uso de ciertas tecnologías disponibles en el coche, como el control de crucero adaptativo, con el que para regular la distancia con el coche precedente tienes que andar a toquitear la pantalla central táctil… Cierto que una vez regulado te puedes olvidar de ello, pero se podía haber resuelto claramente mejor.

También podría estar mejor resuelta la consola central entre los asientos, que crujía en la unidad de pruebas al apoyar la rodilla en las curvas fuertes.

Peugeot-308-GT-2210

El espacio disponible en las plazas delanteras así como los reglajes lo dejan en la media del segmento, y lo mismo se puede decir para las plazas traseras. El maletero, con cuatrocientos litros, es más que suficiente para cualquier familia de cuatro en cualquier viaje necesario, por lo que todo esto se puede resumir en que es un segmento C tan apto como cualquier otro para viajar con la familia.

Peugeot-308-GT-2175

Técnica

Peugeot-308-GT-2158

El 308 GT diésel emplea un dos litros diésel con bloque en fundición de acero y culata en aluminio con 16 válvulas, inyección directa por conducto común y turbocompresor de geometría variable.

Se deposita en el mismo bastidor del resto de la gama del 308, con suspensiones por columnas McPherson delante y un tren trasero de ruedas tiradas unidas por un elemento torsional transversal, suplementado por muelles y amortiguadores. No hay lugar para un elevado tren multibrazo, pero como veremos más abajo, tampoco se echa en falta, como tampoco se deja desear una suspensión pilotada.

La caja de cambios automática supone un salto adelante por parte de Peugeot, que ha tirado del fabricante nipón Aisin para suministrar una caja automática de convertidor de par con seis relaciones y posibilidad de manejo secuencial mediante unos botones integrados tras el volante, en forma de levas que no son tales (el tacto es algo extraño).

Peugeot-308-GT-2159

Toda la puesta a punto de suspensiones y cojinetes está calibrada de manera especial en este GT respecto a sus hermanos de gama para dar al coche un tacto más deportivo, pero sin cargarse por ello el confort de marcha.

Las cifras de par (400 Nm a 2.000 vueltas) como de potencia (181 caballos a 3.750 rpm) son dignas, sin ser meteóricas, mientras el consumo homologado de cuatro litros cada 100 kilómetros sí que resulta destacable ante la competencia. A nivel de equipamiento, cabe destacar el uso del citado radar de control de crucero activo, así como otros elementos de seguridad activa como los faros de diodos luminosos (LED, sí) para las funciones de luz de cruce y de carretera.

Conducción

Peugeot-308-GT-2130

Arrancar el 308 GT diésel puede conllevar cierto grado de desilusión, especialmente si lo haces con la puerta abierta, pues el dos litros suena a tractor de manera considerable. Pero una vez sueltas el freno de mano eléctrico y comienzas a andar, rápidamente te olvidas del tono del motor y te centras en sus bondades.

Lo primero que llama la atención ya en los primeros metros es lo logrado de la combinación caja de cambios – motor – suspensiones para conducir relajadamente. La caja Aisin funciona muy bien y permite dulcificar la generosa entrega de par, mientras la suspensión, a pesar de notarse ya algo deportiva desde que arrancas a andar, se traga sin sobresaltos baches, badenes e irregularidades del asfalto.

Peugeot-308-GT-2148

Más allá de ciudad, en autovía, el coche se muestra más que capaz de mantener cruceros elevados o muy elevados de manera infatigable y con un consumo de combustible de cinco litros a los cien kilómetros, con confort sonoro y también de suspensión. Vientos cruzados o irregularidades de asfalto no te molestarán. Incluso en carretera nacional, teniendo que ejercer maniobras de adelantamiento, te llevas una sorpresa agradable, con un 80-120 en seis segundos que permite rebasar con total seguridad y confianza.

Las pegas en este ambiente, donde el equipo de sonido resulta muy agradable, vienen del control de crucero. Puede que sea activo, con radar para leer los vehículos precedentes, pero, al menos en la unidad de prueba (y no es la primera vez que nos pasa con un 308), falla demasiado. Hay coches que directamente no ve, y otros que, aún viéndolos desde muchos metros, es incapaz de decelerar primero el coche en aproximación, lanzándote hacia ellos a velocidad para, a escasos metros, avisarte de que «el coche delantero está demasiado cerca» y dejarte con cara de tonto mientras pisas el freno ante la incapacidad del sistema de trabajar como debería.

Un sistema poco refinado, por tanto, este control de crucero activo, que requiere que conduzcas como si se tratase de un control de crucero «de los de toda la vida». Avisado quedas.

Peugeot-308-GT-2142

Si quieres divertirte un poco, basta pulsar el botón «Sport» al lado del freno de estacionamiento eléctrico. Haciéndolo, el cuadro de instrumentos toma una simpática tonalidad roja, y cambian los reglajes de asistencia de la dirección, mapa del acelerador electrónico y programación del cambio automático.

El problema es que la respuesta del acelerador en sus primeros milímetros de recorrido se vuelve demasiado brutal, y el cambio reacciona con demasiada agresividad también, aunque puedes colocarlo en modo manual. La sensación en ese momento es que el coche es «muy rápido». Pero es una percepción falsa cuando sigues buscando las cosquillas al motor.

Los 400 Nm de par se notan, sí, pero se acaban muy rápido, con apenas 1.750 revoluciones por minuto para jugar entre el régimen de par máximo y el de potencia máxima, lo que te hace tener la sensación de que el motor empuja al salir de parado o empezar a acelerar, pero se agota pronto.

Al final y a la postre, te das cuenta de que el GT, con motor diésel, es un coche rápido, pero por motor no resulta deportivo o musculoso. Simplemente es un tragamillas rápido en el frente del propulsor, y no un misil balístico. En ese sentido, hay motores en la competencia con más músculo sin perder finura (el Multijet 2 del Giulietta de 175 caballos es un buen ejemplo), aunque este HDi está por delante del TDI del León FR, por ejemplo, en finura de marcha, vibraciones y respuesta al acelerador, independientemente de las prestaciones ofrecidas.

Peugeot-308-GT-2171

Pero la mejor noticia del 308 GT viene de su puesta a punto de chasis. Ciertamente el volante es inerte, y no te informa de lo que sucede en las ruedas delanteras, pero al menos la trazada es muy precisa y el coche resulta mucho menos subvirador que sus antecesores directos. La puesta a punto de suspensiones, el balance de pesos, el momento polar de inercia y la rigidez del monocasco se alían para que el coche resulte neutro e interesado en entrar en las curvas si se lo exiges, con ganas en los cambios de trayectoria, y con poco balanceo y cabeceo.

Y lo logra todo sin sacrificar la capacidad de absorber baches e irregularidades, incluso en apoyo fuerte, lo que permite no descomponer la trazada, y tampoco incomodar a los pasajeros, que viajan con confort. En ese sentido, el 308 GT tiene la puesta a punto «perfecta» para mi ojo clínico, a nivel de un compacto rápido para toda la familia, capaz de no atragantarse en un puerto, pero sin resultar después incómodo cuando viajas con él hacia tu destino de vacaciones o llevas a los peques al cole.

Peugeot-308-GT-2202

Curiosamente, con el modo «Sport» activado, el coche emite un sonido completa y totalmente falso por los altavoces para dar sensación de conducir un motor de gasolina de gran cilindrada y potencia. Pero peca de ambicioso y resulta tan irreal que acaba siendo hasta cómico y totalmente prescindible.

El cambio de marchas, en modo manual, ni resulta rápido ni resulta satisfactorio si vas buscando aprovechar el motor. Hay cajas de convertidor de par mejores (la ZF empleada por BMW en el Serie 1, por ejemplo) y las de doble embrague todavía resultan mejores. Al menos la Aisin de convertidor de par cumple «bien» en casi todo lo demás, y el hecho de que en manejo manual no sea especialmente deportiva o apta no debería ser una pega para el uso principal al que va dirigido y enfocado este coche. Además, la combinación de esta caja de cambios con el sistema de arranque y parada automatizados para reducción de consumos es encomiable, hasta el punto de ser uno de los mejores que hemos probado, cerca del sistema de Mazda.

El consumo, aún metiendo conducción animada por puerto de montaña, difícilmente se va más allá de los 6,5 litros cada 100 kilómetros, lo que es digno de elogio.

Conclusiones

Peugeot-308-GT-2165

Sinceramente, el 308 GT me ha sorprendido en positivo. Un León FR TDI, como rival más directo por precio y motorización, está por detrás del Peugeot en muchos aspectos, como la respuesta del motor o la calidad de acabados interior, así como la presentación del mismo. Los coches que le pueden hacer sombra al 308 GT con motor diésel son mucho más caros (un Golf GTD cuesta 35.000€, va peor equipado y por dentro no me parece mejor).

Todavía más curioso es pensar en qué puedes comprar por los 28.650€ que cuesta este GT diésel si vas a buscar un premium, y es que apenas te alcanzaría para equipar «igual por igual» a un 116d de tres cilindros. El Focus ST diésel (29.575€) puede que sea la otra alternativa más directa para este Peugeot, pero tal y como le sucede al SEAT, el modelo de Ford no tiene un interior tan bien cuidado, y probablemente resulte ciertamente macarra (a mi me gusta, pero…) para el cliente tipo de este producto.

No podría olvidarme de citar un Giulietta 175 caballos TCT diésel de Alfa Romeo. Por 27.650€ te lo puedes comprar, con lo que ahorrarías 1.000€ respecto al Peugeot. El motor, aunque oficialmente tiene 6 caballos menos que el del modelo francés, es más rápido, tiene un rango de uso más amplio y resulta más satisfactorio, algo que se suma a una mejor caja de cambios automática. Pero claro, el habitáculo y el equipamiento están claramente por detrás del ofrecido por Peugeot, mientras en comportamiento los situaría parejos, aunque la posición de conducción del Peugeot es mejor.

Así que si por tu trabajo necesitas un coche diésel, porque haces 30.000 km al año o más. Requieres también cuatro plazas y un buen maletero, y buscas algo meridianamente rápido, bien acabado, y con un precio de menos de 30.000€, el 308 GT es, sin lugar a dudas, una de las mejores compras que puedes realizar. Ciertamente tiene detalles franceses por pulir, como el del control de crucero, tanto por su cegera como por su ergonomía a la hora de manipularlo, pero… «no hay coche perfecto» todavía.

Vídeo

Ficha y datos técnicos
Item Reviewed

Peugeot 308 GT HDi

Author
20 octubre, 2015
Motor

Delantero transversal por delante del eje. Bloque en fundición de acero con culata en aluminio. Cuatro cilindros, dos litros de desplazamiento, cuatro válvulas por cilindro, turbocompresor de geometría variable e inyección directa de gasóleo por conducto común.

Rendimiento

Potencia máxima: 181 CV a 3.750 rpm
Par máximo: 400 Nm a 2.000 rpm

Transmisión

Tracción delantera a través de diferencial abierto convencional. Caja de cambios automática de convertidor de par con seis relaciones.

Dimensiones y pesos

Largo por ancho por alto en milímetros: 4.253 x 1.804 x 1.447
Batalla: 2.620 mm
Peso: 1.395 kg

Datos prestacionales

Velocidad máxima: 220 km/h
Aceleración de 0 a 100 km/h: 8,4 segundos
Aceleración de 80 a 120 km/h: 6 segundos
Relación peso-potencia: 7,7 kg por caballo

Consumos

Consumo medio homologado: 4 litros cada 100 km
Consumo medio durante la prueba: 6,3 litros cada 100 km

Precio

Peugeot 308 GT 181 CV diésel: 28.650€

Nos gusta

Acabado y diseño interior
Materiales
Tarado de suspensión
Posición de conducción
Insonorización

No nos gusta

Control de crucero torpe
Horquilla de uso del motor escasa en conducción deportiva
Cambio automático "no muy deportivo"
Control táctil para la climatización

Puntuándolo
Nuestra puntuación
Tu puntuación
Rate Here
Diseño
82%
81%
Habitabilidad
64%
79%
Confort
90%
85%
Comportamiento en carretera
85%
82%
Diversión de conducción
70%
76%
Comportamiento en ciudad
80%
79%
Consumo
93%
81%
Prestaciones
35%
72%
Infoentretenimiento
70%
71%
Relación valor-precio
90%
78%
Factor Pistonudo
75%
78%
En resumen

La relación precio-producto es su principal baza. Tiene una presentación interior que le permitiría jugar casi en igualdad con los premium mucho más caros, y agrega una puesta a punto de chasis digna de elogio.

Los únicos achaques son un motor que promete mucho pero se queda corto, un cambio que podría ser mejor en conducción deportiva y ciertas licencias a la francesa, como el torpe control de crucero o la elección del control de climatización por medio de la pantalla táctil.

76%
Media total
78%
La puntuación de los lectores
54 ratings
You have rated this
comments
Leave a reply
  • Gotzon
    20 octubre, 2015 at 11:27 am

    Me ha venido la prueba como anillo al dedo, pues estoy pensando en un 308 HDI 150cv autom, para mi mujer, no Gt, sino en equipamiento Allure, y tenia serias dudas de su caja autom.
    A la tarde pruebo un 508 150 HDI autom, por no tener disponible el 308 en autom, solo para sacar conclusiones motor-cambio.
    Si todo va bien la compra estará entre el 308 y el Volvo V40 D3, tambien autom y con 150cv, aunque este último mas caro y menos espacioso…qué opinais??

    • Sete lol
      20 octubre, 2015 at 12:00 pm

      Sinceramente, el 308 GT. Si equipas al V40 para que no parezca una versión «normal» de la gama, la diferencia de precio es bastante. Ni en prestaciones, que es mejor el Peugeot, ni en consumos, es mejor el Volvo. En los demás apartados tampoco hay mucha diferencia, no para decir que es mejor opción el Volvo.

    • Alberto Manso Yuste
      20 octubre, 2015 at 3:53 pm

      Esos dos, junto con el Mazda 3, me parecen lo más equilibrado en diésel potente y cambio automático. Los VAG, con el #dieselgate, van a empezar a caerse de las quinielas de los compradores.

    • Guille Garcia Alfonsin
      20 octubre, 2015 at 5:53 pm

      Ya lo comentamos en su momento 😉 El cambio Aisin ha resultado mejor de lo que yo esperaba, la verdad, aunque sigue lejos de ser una caja TCT al uso. Entre el Volvo y el Peugeot, el Peugeot, porque a igualdad de precio te llevas un coche más equipado, aunque el Volvo está mejor logrado en muchos aspectos (el control de crucero no falla, tiene mejor calificación en seguridad, los asientos son algo mejores). Pero sí, yo compraría el Peugeot.

  • Albert Ferrer
    20 octubre, 2015 at 11:42 am

    Guille, comentas que Giulietta corre más ¿tienes cifras cronómetro en mano?

    • Guille Garcia Alfonsin
      20 octubre, 2015 at 5:14 pm

      Vamos a ello:

      80-120 más rápido posible con la caja TCT y el motor 175 CV diésel: 5,5 segundos
      0-100 km/h: 7,8 segundos
      Velocidad punta: 220 km/h

      Puntuación que sacaría en «prestaciones» según el método de medida de Pistonudos: 42, que obviamente es más que 35 puntos de este 308 😉

      Por si te lo preguntas, con el 170 CV hicimos 5,7 en el 80-120. Un saludo Albert!

      • Albert Ferrer
        20 octubre, 2015 at 5:23 pm

        ¡Gracias Guille! A veces da la sensación que no corre (lo que debería), pero supongo que debe ser eso, sensación.

        Si me permites abusar de la confianza tengo un par de preguntas más:

        1. ¿Las prestaciones indicadas arriba son en modo Natural o Dynamic? (si no voy errado el par máximo en Natural es 320Nm mientras que en Dynamic es 350Nm ¿o es overboost simplemente?)
        2. ¿Por casualidad no habrás medido también las prestaciones del A220 CDI (o en su defecto cualquier Mercedes-Benz moderno de tracción delantera con el motor de 2,2 litros diesel y 170/177CV)?

        Mil gracias 🙂

        • Guille Garcia Alfonsin
          20 octubre, 2015 at 5:51 pm

          Está todo medido con el modo Dynamic activo. La verdad es que no me dio por medir sin el activado… 🙁

          Los datos del 2,2 CDTi del Clase A con caja automática de doble embrague son los siguientes:

          80-120 más rápido posible: 5,2 segundos
          0 a 100: 7,8 segundos
          Velocidad máxima: 224 por hora

          Sacaría un 44%, siendo más rápido que el Giulietta.

          Conviene destacar que todo esto está medido siempre con unidades de prensa, y no con unidades comercializadas en concesionario. Y digo esto porque hay marcas que «afinan» sus coches para pruebas (el caso de Mitsubishi-SsangYong-Resto de marcas de Berge en España llegó a ser tan escandaloso que se pidió expresamente al que ponía a punto los coches de prensa que dejara de ser exagerado).

  • Ander Arribillaga
    20 octubre, 2015 at 12:07 pm

    coincido en lo de los botones físicos para la climatización son mejores y más seguros (o es que me hago mayor?) que los táctiles.

    en cuanto al freno de mano eléctrico en versiones deportivas (aunque en este coche enfocado a tirar millas no está fuera de lugar), no llego a entenderlo. vale que despeja la consola y que queda bonito, pero no tienes el control sobre el mismo. llamadme loco pero prefiero uno mecánico (y no, no lo he usado NUNCA para nada que no sea estacionar el coche).

    • F(Clemente)1
      20 octubre, 2015 at 1:20 pm

      Una solución que me gusta para lo que comentas de los mandos de la climatización si no son controles físicos, es tener un apartado en la pantalla táctil para manejarlo que siempre se esté mostrando en la pantalla, aunque te vayas a navegador o radio. Algo así como lo que tiene Tesla justo en el borde inferior de la pantalla, aunque su pantalla es mucho más grande. Te habituas como un control físico a la posición donde están, solo que en la pantalla táctil

      • Ander Arribillaga
        20 octubre, 2015 at 1:27 pm

        sí, podría valer, pero al no ser botones físicos es más complicado calcular dónde están sin apartar la mirada de la carretera. con botones físicos, acercas la mano a la posición donde crees que están los botones y si no aciertas puedes usar el tacto para buscarlos. en los táctiles no.

        • F(Clemente)1
          20 octubre, 2015 at 9:29 pm

          Cierto, es algo más complicado buscarlos, pero por lo menos ya no tienes que navegar por menus mientras vas conduciendo y perder por ejemplo la pantalla del GPS. Algo menos de distracción hay. Aunque coincido contigo, creo que los controles físicos de ruletas son los mejores

  • abel307
    20 octubre, 2015 at 1:10 pm

    Si, el mando del control de crucero es muy muy antiguo. Ya la llevaba el 307 en su primera generación, e incluso lo montaban en el 206 por lo que puede que sea aún más antiguo.

    Y coincido con Ander, a mi tampoco me gustan tantos controles táctiles. Ahora en mi 308 (anterior) si quiero manejar cualquier elemento de climatización o radio lo puedo hacer a «ciegas» sólo con el tacto, con estos tienes que mirar sí o sí.

    Me gustó una de las últimas frases del vídeo y que creo que resume el caracter de este coche: es un Gt no un GTI. Tiene toda la pinta de ser un coche para ir rápido pero no para correr.

    En lo que no puedo estar de acuerdo es con la estética. Me parece mucho menos personal que las versiones anteriores… quizá porque tuve un 307 (de los primeros) y ahora tengo un 308 (también de los primeros).

    • Oliver
      20 octubre, 2015 at 7:40 pm

      Ya comenté hace algún tiempo que tuve oportunidad de entrar en un Peugeot 308 de los nuevos para ayudar a un cliente que venía con uno de alquiler y no sabía introducir una dirección en el navegador. Aunque la pinta del coche es estupenda (sonido de puertas, aspecto interior, tacto de los materiales, …), la pantalla central me decepcionó enormemente; tanto que casi lo veo como motivo para evitar la compra de este coche. ¿Motivo? Su increíble lentitud y su inoperancia general. Yo, acostumbrado a manejar varios equipos táctiles Android e iOS, pensaba que podría rápidamente ayudar a mi cliente con el GPS. Pues no hubo forma. Aquella pantalla se resisitía a reaccionar a mis dedos, muchos toques eran inútiles, otros muchos no lo eran, pero tardaba tanto en reaccionar a ellos que uno pensaba que no lo había detectado y volvía a presionar la pantalla, y ésta reaccionaba metiéndose en un menú o en un comando que no estaba en la pantalla en el momento de poner el dedo. Fue desesperante. 10 minutos perdidos de lucha (a coche parado, claro) y el tipo se marchó a la aventura sin haber podido programar nada en ese navegador.

  • Alberto Manso Yuste
    20 octubre, 2015 at 3:50 pm

    A mí me gustaría saber si la línea GT line, que se ofrece en motores más modestos, comparte algo, y qué exactamente, con este modelo GT. Porque este motor no lo necesita cualquiera, pero un gasolina de 130 cv sí, y esta estética mola mucho.

    • Sete lol
      20 octubre, 2015 at 4:24 pm

      Estéticamente son prácticamente iguales la verdad… algunas cosas que sé: el tratamiento de las suspensiones no es el mismo, va algo más bajo el GT y duro de suspensiones, las llantas de serie del GT Line son de 17´, aunque están las de 18 como opción que son las del GT (o casi idénticas)… en el interior, supongo que asientos y tapicerías no son idénticos, aunque no sé si como extra se pueden poner los mismos.

  • Txesz
    20 octubre, 2015 at 4:26 pm

    Una fotografía desde el puesto de conducción no hubiese venido mal… Me explico:

    Dices «He leído quejas de compañeros que dicen que el cuadro puede quedar
    oculto tras el aro volante, o que el propio volante “es pequeño y queda
    demasiado bajo” o “en una posición extraña”. Me da que estos compañeros
    no han conducido un coche de rallyes “pata negra” en su vida. Peugeot,
    que de correr el WRC sabe algo, ha optado por un diseño que, al menos
    para mi altura y posición de conducción, deja perfectamente visible el
    cuadro»

    Y más abajo sale una foto en la que el aro tapa por completo lor relojes. Y tratando de hacer «cálculos2 con la imagen en la que se ve el puesto del conductor, no veo como colocar correctamente la cabeza y que el volante no estorbe.

  • leo torres
    20 octubre, 2015 at 7:26 pm

    Desde lo estético me parecen horribles esos neumáticos de perfil tan bajo. hay coches más deportivos y no son tan bajos, por lo que no se justifican de ninguna manera.

  • Pablo
    20 octubre, 2015 at 7:44 pm

    Lo que ha mejorado la estética simplemente poniendo el león dentro de la parrilla…

    Eso sí, lo que tú llamas «detalles franceses» son justo los que a mí me tirarían para atrás en una posible compra. Y la pantalla táctil parece la del C4 Cactus, que sí la he probado y es penosa: a veces no te hace caso, a veces hay que apretarla más fuerte de lo debido…

    Pero parece un coche interesante, normal que se venda bien.

  • F(Clemente)1
    20 octubre, 2015 at 10:06 pm

    Cuando salió al principio no me gustó mucho, pero poco a poco me gusta más y más. Aunque a mi me mola el riesgo estético y lo diferente (y este es lo contrario, un coche normal y muy consesuado), es un gran coche y desde luego lo prefiero a un Golf. En cuanto al puesto de conducción, es uno de los que más me gusta. Lo que comentas sobre que el volante tapaba algo de info de los cuentarevoluciones etc… solo lo había leido en el 208 y en este parece que han resuelto el problema que le aparecía a algunas personas. Yo he probado un 208, y lo cierto es que el volante pequeño es una maravilla, me encantó. Creía que iba a ser al contrario, pero no. En cuanto a la información, no me acuerdo bien, pero creo que no me tapaba mucho, vamos, que veía los datos perfectamente. Quizás cerca de 0 km/h o bajas revoluciones si lo hace, pero ya no me acuerdo.
    Y detalles como el de los intermitentes a mi me encantan. Realmente es una estupidez, el coche no es mejor porque el intermitente vaya del interior al exterior, pero me gustan esas pequeñas cosas originales (que también tiene el DS3), aunque temo que pronto se vaya a poner de moda en muchos modelos.
    PD; A mi el 308 de la anterior generación no me disgustaba… xD Aunque es cierto que el morro era realmente un tocho. Todo lo contrario que este

  • Nachotestarossa
    21 octubre, 2015 at 2:07 am

    La primera generación del 308 fallaba en el exagerado e histriónico frontal y los enormes faros montados avanzando hacia el pilar A. Estoy totalmente de acuerdo. El resto del estilo me gustaba como una derivación visual muy suavizada del abrupto diseño del Mègane II de Le Qement. Eso sí a pesar de ese frontal la carrocería del Coupé cabrio y del RC-Z son espectaculares y ni siquiera ese handicap las empañan. Son originales y seductoras. Así que el tema de lo francés en diseño es ambivalente para bien o para mal. El problema fué parcialmente arreglado en el restyling de esa generación.
    Qué queréis que os diga la actual generación lo único que tiene de soberbio es el diseño minimalista del interior, pero el estilo del coche es normalito tirando a soso. Incluso el trazado de las líneas de la carrocería buscando voluminizar y dotar de cierta musculatura en el capó frontal están mejor resueltas en un Golf o un BMW serie 3. El bandazo con respeto al anterior 308 es excesivo. Peugeot ahora no mola. Me gustaba cuando arriesgaba. Quitando las fantasticas carrocerías especiales, casi que me inclino más por la anterior generación post restyling

You must log in to post a comment

Fonts by Google Fonts. Icons by Fontello. Full Credits here »