Contacto: SsangYong XLV D16T

by Javier Costas on 2 junio, 2016
Un espacio compacto para grandes ambiciones

SsangYong añade a su gama un derivado del SUV compacto Tivoli, que cuenta con un maletero más grande y pierde la tracción total, el XLV. En lenguaje llano, el XLV es un Tivoli con más maletero. Tiene un voladizo trasero 24 cm más largo, y una carrocería que se asemeja más a un monovolumen. No se trata de un siete plazas, dispone de cinco, como el Tivoli.

Es una alternativa a los monovolumen del segmento C, como puede ser un Renault Scénic o un Ford C-MAX, a pesar de derivar de un coche del segmento B-SUV. Por calidades, habitabilidad, tamaño y otros parámetros es algo totalmente comparable. Además, tiene el plus de ir un poco más preparado para salir de carretera, debido a sus mejores ángulos de ataque y salida (20º y 20,8º, respectivamente), y una altura al suelo de 154 mm frente a los 167 mm del Tivoli.

Resulta muy fácil entrar y salir, así como colocar sillitas infantiles, dada la forma del techo y puertas

Mientras que el Tivoli tiene una capacidad de 423 litros hasta la bandeja y 1.115 litros abantiendo la segunda fila (con tracció delantera) el XLV aumenta hasta 720 y 1.440 litros, respectivamente. Según el fabricante, los 720 litros son el resultado de aprovechar el doble fondo del maletero y cargar hasta la cortinilla, que por cierto, es opcional. También es opcional la bandeja que separa el maletero en dos espacios si se coloca en un lugar concreto, ambos elementos entran en un paquete de 200 euros.

El maletero del XLV dispone de múltiples ganchos para colgar bolsas pequeñas, iluminación y toma de corriente, además de gomas elásticas en los laterales. Las posibilidades de regulación son abundantes, aunque no se consigue un piso de carga totalmente plano, y hay que tener en cuenta que la boca de carga sigue siendo un poco elevada si se cargan objetos pesados. De serie tiene un kit de reparación de pinchazos, la rueda de repuesto temporal -galleta- es opcional. Bajo el piso hay un volumen de 146 litros en el caso más favorable.

Los asientos traseros pueden inclinarse +/- 5º, en dos posiciones fijas, y no se regulan en longitud

Respecto al habitáculo, la única diferencia destacable con el Tivoli es que las plazas traseras disponen de unos centímetros más de altura para la cabeza, ya que el techo apenas cae. Los huecos portaobjetos son exactamente los mismos, en los que caben cuatro botellas en las puertas delanteras (dos de 1,5 litros), un portátil de 13″ en la guantera, o una tableta de 10″ en el cofre central. En la parte trasera se pueden acomodar bebidas en las puertas, y también abatiendo la mesita plegable que se encuentra en la plaza central.

El nivel de protección que ofrece la carrocería del XLV no ha sido evaluado por EuroNCAP, tampoco el del Tivoli. Tenemos la referencia de KNCAP, el organismo equivalente de Corea del Sur, que evaluó el Tivoli (ver vídeo). El procedimiento de prueba no es exactamente igual, la colisión frontal es con un solapamiento del 100%, la estructura de deformación programada funciona de forma óptima. Puede apreciarse que el coche resiste el impacto con muchísima dignidad, parece que las puertas se podrían abrir. La puntuación obtenida fue de 91,9/100, es decir, el más seguro de su categoría.

SsangYong XLV

Conducción, motores y datos técnicos

El puesto de conducción no cambia respecto al Tivoli, sigue careciendo el volante de ajuste en profundidad, pero se puede ajustar la altura del asiento del conductor (excepto en el XLV Line) y la altura del cinturón de seguridad. En mi caso tengo que llevar las piernas un poco más flexionadas para ir cerca del volante, pero no me parece incómodo. Por cierto, se pueden elegir tres modos de dureza de dirección, pero en cualquier caso es un pelín blanda. La instrumentación, aunque algo pasada de moda, es muy legible, y se puede personalizar con seis colores de fondo.

El SsangYong XLV tiene disponibles los mismos motores que el Tivoli, un gasolina atmosférico de 128 CV (G16) y un turbodiésel de 116 CV (D16T), mas una versión de GLP que vendrá más adelante. Todos los motores tienen distribución por cadena y no se comparten con otros fabricantes. A pesar del incremento de peso de un coche a otro (35-50 kg), las relaciones de cambio son exactamente las mismas. En el XLV la reducción final es más corta, así se compensa el mayor peso y las prestaciones son más similares. La pega es que así consume más y va un poco más revolucionado. El D16T homologa 4,5 l/100 km con cambio manual y 5,9 l/100 km con cambio automático. El G16, por su parte, debería conformarse con 6,8 l/100 km.

La caja manual de seis velocidades es de origen Hyundai, la automática (solo D16T) la aporta Aisin

La versión analizada es el D16T con cambio manual. En general es un motor de uso agradable, con disposición a empujar, y que puede mover muy decentemente el conjunto, al menos con dos ocupantes. Con el motor diésel es capaz de tirar de un remolque de 1.500 kg con freno, o de 500 kg sin freno, mientras que el gasolina solo puede tirar de un remolque frenado de una tonelada. No hay que hacer un uso demasiado frecuente del cambio para que tenga vida, se conduce como cualquier monovolumen convencional, y pese a su aspecto, no llega a 1,5 toneladas en orden de marcha.

SsangYong XLV

A partir de 120 km/h, la sexta velocidad ya tiene el motor girando a más de 3.000 RPM, por lo que los cruceros rápidos dejan sentir el motor en el habitáculo. Los ingenieros han preferido que el XLV recupere bien, a que tenga un consumo más bajo a costa de llevar el motor con un desarrollo que lo ahogue. En cuanto al gasto, no fue precisamente bajo. En un recorrido con carretera secundaria y una conducción deportiva superó los 6 l/100 km, pero a otros compañeros -que irían a tabla- la media pasó de 10 l/100 km.

El D16T gasta 0,2-0,4 l/100 km adicionales en el XLV, y el G16 0,5 l/100 km más

Entrando en detalles técnicos, el Tivoli y el XLV tienen los mismos frenos, discos delanteros ventilados de 298 mm de diámetro, y discos macizos traseros de 284 mm. Según el fabricante, pueden detener al XLV de 100 a 0 km/h en 42,5 metros. También es igual la arquitectura de la suspensión, con un sistema McPherson delante, y barra de torsión en el eje trasero. El andar es cómodo, pero sujeta la carrocería muy bien cuando se apuran las curvas. Los XLV de tracción total, que existen pero no se van a importa a España, cuentan con un eje trasero multibrazo, como los Tivoli 4×4. De hecho, el XLV pasa a ser el único SsangYong que no puede optar a tracción total en nuestro mercado, pero la demanda de esa característica en segmento monovolumen es casi inexistente.

Por lo demás, los detalles observados en la conducción del Tivoli son aplicables al XLV. No soy capaz de determinar diferencias destacables en comportamiento de uno u otro. El XLV debería ir un poco más asentado atrás por el peso adicional, y porque lleva la carrocería un poco más cerca del suelo: es un poco más turismo. Sin embargo, fijaos en las fotos con la suspensión trasera muy articulada, faltan varios centímetros para que la rueda del lado derecho haga tope con el guardabarros. No hablamos de un turismo puro y duro, técnicamente sería un crossover. Entre las distintas llantas no he podido establecer diferencias al haber conducido poco tiempo el modelo con 16″, eso sí, en cualquier caso los neumáticos son 100% para uso en carretera, no son mixtos.

SsangYong XLV

Gama y precios

En el nivel de acceso, Line, exclusivo del motor de gasolina, se dispone de aire acondicionado, cristales con protección ultravioleta, llantas de aleación 16″ con neumáticos 205/60, equipo de música radio MP3 USB/iPod con seis altavoces, Bluetooth, equipamiento básico de seguridad (seis airbags, ABS, ESP, control de presión de neumático, etc), sensores de aparcamiento traseros o faros antiniebla. No tiene Stop&Start, todos los demás sí. Arranca en 16.650 euros

El siguiente nivel, Premium, añade al anterior el climatizador bizona, ajuste en altura para el asiento del conductor, barras de techo cromadas, arranque por botón (D16T automático), asientos parcialmente forrados de cuero sintético, alerón trasero con luces LED, pantalla de 7″, conector HDMI (reemplaza al auxiliar), llantas de 18″ con neumáticos 215/45, cristales tintados y navegador sin tarjeta SD de cartografía (opcional), entre otros. El gasolina cuesta 18.500 euros, el diésel se va a 20.000 euros con cambio manual y 22.000 euros con cambio automático.

Los Limited, los más equipados, añaden el volante calefactado y pomo del cambio en cuero sintético, retrovisores abatibles eléctricamente, calefacción en los asientos, techo solar, airbag de rodilla para conductor o sensores de luz y lluvia. El navegador incluye cartografía en tarjeta SD. En el Tivoli Limited el volante puede tener una inserción de cuero coloreada y un interior más “reshulón”, pero no el XLV. Solo está disponible como diésel, manual 22.000 euros y automático 24.000 euros.

SsangYong XLV

Todos los precios incluyen descuento promocional vigente, de 2.000 euros o más. El salto que hay en las versiones manuales a las automáticas se explica parcialmente los impuestos, ya que el automático paga un 4,75% de IM, y el manual no. Los coches ya se pueden adquirir en la red de concesionarios, y cuentan con cinco años de garantía o 100.000 kilómetros.

  • Jacques Laffite

    Cuando vi la foto delantera pensé “Ah, Sangyong por fin ha hecho un coche que al menos no que me hace estallar los globos oculares cuando lo miro”. En cuanto lo vi en la toma de tres cuartos trasera he tenido que llamar para otro trasplante de córneas. Es la marca con los coches mas horribles del mercado, sus modelos son un cruce entre los diseños de producción de la versión turca de Star Wars y un ornitorrinco, por mucho que intenten que se parezcan a… calderos de fregar. La circulación del Rodius debería estar prohibida en la UE, no se sabe si es un coche fúnebre o un autobús de dos pisos, y exigiría que publicasen la protección al peatón del Actyon en caso de atropello, con ese cuerno de rinoceronte que se gasta. ¿Estos cefalópodos rodantes merecen salir en “pistonudos”?. Lo siento, pero me ciega el odio, no hay marca que me saque más bilis que esta.

  • Pakito

    La verdad es que la trasera se hace difícil de digerír, para arreglarlo un poco deberían tener todos el techo en color negro para disimularlo un poco… Me quedo con el Tivoli

  • Mariano O.

    Esto sería la rural de un SUV…. Para los que necesitamos espacio en el maletero, está muy bien.

  • Julio Cesar Ortiz Aguilar

    Original si que es el muchacho… que paso cuando criticamos la falta de personalidad en el mundo del automovil? cuando sale algo que se sale de lo comun lo tildamos de horrible o de genialidad, a mi la trasera no me hace tanto revuelo hasta me parece bonita y diferente, el frente mucho mejor que el tivoli, si fuera mas barato que otros suvs por supuesto me lo compraria, pero no es una opcion de compra para mi.

  • Marcos Truchado

    lo de la armonía en los diseños no es lo fuerte de estos Koreanos desde luego

  • Chuck Statham

    Por el precio que tiene… me parece un cochazo.

Fonts by Google Fonts. Icons by Fontello. Full Credits here »