Prueba: Hyundai i30 Turbo

by Javier Costas on 4 noviembre, 2015
Lo más deportivo de Hyundai a la venta

Durante años he probado compactos de todo tipo, y cuando se trata de compactos con muchos caballos, he acabado por distinguir dos grupos. Por un lado, tendríamos los compactos deportivos, que se distinguen en la conducción de forma clara respecto a sus congéneres. Por otro lado, están los compactos con potencia, que no buscan precisamente unas sensaciones muy fuertes. A fin de cuentas, no todos los clientes de este segmento son puristas exigentes.

Hace unos cuantos años, cuando un coche tenía la chapita o denominación “Turbo”, ya se veía con un poco más de respeto. Hoy día eso ya ha perdido mucho valor, ya que ahora hasta los 1.0 van con turbo, y ya no es un carácter tan diferencial. En esta ocasión, os presento al Hyundai i30 Turbo, denominación reservada para el más potente de la gama. Es lo más atrevido que ha hecho la marca en este segmento después del Hyundai Veloster Turbo.

A primera vista, es un coche que llama bastante la atención, la pregunta que nos tenemos que hacer es ¿eso se traduce en una conducción con chispa? Antes de responder a esa pregunta, os diré una cosa: he procurado dejar todos mis prejuicios con el freno de mano echado a la hora de hablar de este coche. Lo valoraré teniendo en cuenta los “compactos con muchos caballos” que he conducido antes.

Hyundai i30 Turbo

Diseño

Los diseñadores no han querido que el Hyundai i30 Turbo sea demasiado parecido a sus hermanos de gama, y el ojo entrenado puede distinguirlo fácilmente. Tiene paragolpes específicos, el delantero tiene una franja roja bajo la parrilla hexagonal, y el trasero tiene un falso difusor aerodinámico con doble salida real de escape. Los neumáticos son unos Hankook Ventus Prime² 225/40 R18. El i30 de la actual generación está en la segunda mitad de su ciclo de vida, recibió un restyling recientemente. Esta versión no existía antes, y es la más agresiva hasta la fecha del compacto surcoreano.

En España solo se vende con cinco puertas, aunque existe de tres

Lo podemos considerar como el “equivalente” del Kia pro_cee’d GT, que es más potente. Su primo solo comercializa la versión picante con tres puertas, aunque se puede elegir un tratamiento estético parecido para las otras dos carrocerías, con motores más civilizados. El i30 tiene un enfoque más conservador, y también más racional. Kia es una marca con un enfoque un poco más jovial.

En condiciones de buena iluminación, las protagonistas son las luces LED inferiores, que están en el lugar donde irían los faros antiniebla. Encendiendo las luces de cruce, se iluminan franjas LED en lo que podemos llamar sus “cejas”. Estos faros son direccionales en curva, por lo que ayudan un poco a trazar cuando nos vamos a hacer cosas oscuras en carreteras de curvas, cuando los demás duermen. Un único color de carrocería es gratuito, según el configurador, el Ara Blue. Salvo el blanco, que solo tiene 150 euros de sobreprecio, los demás se sacan por 450 euros, como el gris de nuestra unidad de pruebas.

Hyundai i30 Turbo


Habitáculo

Pasamos al interior. Se respira un poco de atmósfera deportiva, casi todo está a oscuras, el negro predomina, incluso en el revestimiento del techo. Las costuras rojas proporcionan el contraste en el volante, la tapicería y la tapa de la palanca de cambios. El pomo es específico de esta versión del i30, más pequeño, pero es igual al del Veloster Turbo, solo que ese es gris. Los asientos, con un contorno reforzado, son de un combinado de cuero y tapicería textil. En la zona de los pedales, encontramos aluminio, algo casi imprescindible.

En lo esencial, el Hyundai i30 Turbo es exactamente igual por dentro a sus hermanos gasolina y diésel de inferiores prestaciones. Destaca por ejemplo el volante, que me ha parecido enorme. En el Kia pro_cee’d GT existe un diseño diferenciado, recortado por debajo, en el i30 Turbo me recuerda a un timón de barco. En el tablero de instrumentos las agujas apuntan hacia abajo cuando marcan cero, y la numeración se dispone de otra forma frente a los hermanos de gama. Al igual que los “renovados” i30, este modelo se beneficia de una mejora en los materiales y en la calidad del aislamiento.

Todo el equipamiento que se ve en las imágenes viene de serie, con dos excepciones, el techo solar panorámico (800 euros) y el navegador con pantalla táctil (1.000 euros). Como buen compacto de marca asiática, las opciones son las mínimas e imprescindibles. El i30 Turbo tiene una única variante de equipamiento, la que estáis viendo. Lentejas, las tomas o las dejas. Curiosamente, los primeros i30 Turbo que probó la prensa especializada iban considerablemente más equipados, el nuestro no tenía asientos ventilados/calefactados, ni ayudas avanzadas a la conducción, entre otros.

Las plazas delanteras son cómodas, así como las traseras. El espacio está bien repartido, sobre todo para extender las piernas, según el fabricante es de los más habitables de la categoría. En la plaza central trasera, como suele ser habitual, la comodidad no es la misma por la mesita abatible con doble posavasos, y también es más estrecha. No se han complicado la vida colocando unos bordes para mejorar la sujección lateral de estos ocupantes, ni han pensado en poner los cinturones de seguridad de otro color. Como suele ser habitual, por debajo de 1,75 metros, podemos ir a nuestras anchas.

A nivel práctico, es un coche muy racional y con huecos por toda la parte delantera para dejar objetos. En las puertas caben botellas de litro y medio, en el cofre central sobra espacio, y en frente de la palanca de cambios también. La guantera está refrigerada e iluminada, y tiene espacio porque NO tiene los manuales del sistema multimedia ahí. Van en el maletero, y como son tantos idiomas, es un ladrillo considerable. En general, se obtiene una percepción de calidad, con plásticos acolchados donde tienen que ir.

Poca cosa que comentar del maletero, son 378 litros de capacidad sin abatir los asientos, y algo más de 1.300 litros si abatimos. Se puede conseguir una superficie de carga bastante plana, ya que la parte inferior de la banqueta se abate 90 grados hacia delante. Se agradecen los ganchitos para colgar bolsas pequeñas. Bajo la superficie del maletero no hay rueda de repuesto, sino un kit antipinchazos, triángulos y los manuales. El piso se puede abrir solo en los laterales -fijaos en los tiradores textiles- o por completo.

Hyundai i30 Turbo


Técnica

El principal carácter diferencial de este i30 es el motor, el 1.6 T-GDi de 186 CV de potencia, conocido en el Veloster Turbo. Si lo comparamos con otros compactos deportivos generalistas de gama alta, no es nada sorprendente, las cifras andan más por los 200 CV o por encima, y la franja de los 180 es más habitual para los petroleros (diésel) o sub-GTi, como el León 1.8 TSI FR o el 308 THP GT. En el Kia pro_cee’d este propulsor es más alegre y eroga 204 CV. Las prestaciones son correctas, no fulgurantes, son unos 7,3 kg por cada caballo.

En cuanto a par máximo, contamos con 265 Nm entre 1.500 y 4.500 RPM. Combina sobrealimentación por turbocompresor con inyección directa de gasolina, de ahí las siglas. Homologa un consumo de 7,3 l/100 km, ya tirando a alto a estas alturas de la película, aunque claro, las homologaciones son homologaciones. Es un motor propio del Hyundai/Kia, no lo encontraremos en otros fabricantes. Carece de sistema Stop&Start, le ayudaría a homologar menos en zona urbana.

La suspensión es independiente a las cuatro ruedas

Si lo comparamos con un i30 normalito, tiene los elementos de suspensión un poco más rígidos, y la carrocería tiene 5 mm menos de altura libre al suelo. La dirección tiene un leve retoque para que sea más directa, y cuenta con el sistema Flex Steer para ofrecer tres niveles distintos de dureza. En cuanto a los frenos, no tienen nada de especial, discos ventilados delanteros de 300 mm y discos macizos de 284 mm detrás. Contando con todo esto, no parece que hablemos de ningún bólido. Hyundai saca pecho diciendo que este coche se ha puesto a punto en Nürburgring, pero no con el objetivo de lograr récords precisamente.


Hyundai i30 Turbo

Conducción

Bien, ya os he hablado mucho de teoría, y ahora viene la práctica. La primera sensación que se tiene al conducir el Hyundai i30 Turbo es que es un coche de alma bastante tranquila. Si lo comparamos, por ejemplo, con el Honda Civic Type-R de la generación anterior (FN), es como comparar a un un tío que le gusta salir a correr con otro que ha hecho varios “Ironman”. No parece el coche más adecuado para seducir a un petrolhead. Hyundai tendrá que sacar algo más gordo para ese tipo de público.

La imagen deportiva se queda… en imagen. El sonido de escape no tiene nada de especial, ni al ralentí, ni a altas revoluciones. Podrían haberlo adornado al menos con un sonido de falsete a través de altavoces, sería un avance. Es un motor chillón cuando sube mucho de vueltas, mucho ruido de admisión, pero deja una sensación agridulce si buscamos un carácter más “Pistonudo”. El sonido de un 2.0 16v atmosférico de la generación Euro 4 sería más interesante, tampoco costaba tanto poner una línea de escape un poco más ruidosa.

Si buscamos un coche emocionante y que nos haga sudar adrenalina, nos equivocaremos de pleno

Hablemos de prestaciones. Esprinta de 0 a 100 km/h en 8 segundos, y puede alcanzar velocidades penales, concretamente 219 km/h. En la prueba de recuperación de 80 a 120 km/h en cuarta baja ligeramente de los 8 segundos, no está mal. Hasta aquí, bien, pero no os he contado todo. Es un coche que “anda” cuando le pisamos el acelerador hasta el fondo, el resto del tiempo es un poquito Flanders. Si no sabemos eso, nos dará la sensación de que el coche va un poco pesado. Pide llegar al kick-down, como si fuese un automático.

Hyundai i30 Turbo

En condiciones normales, el i30 Turbo pisa bien, balancea poco, y va por donde le pedimos. Si apuramos un poco las cosas, demostrará un carácter subvirador al límite, donde las ayudas electrónicas ya tienen que actuar para evitar más patinado de las ruedas. Carece de autoblocante, tanto de verdad como electrónico, las intervenciones son tan certeras como las del ESP de mi Prius. Las ayudas se pueden desconectar por completo si queremos. La elección de los neumáticos me parece adecuada, sobre todo por su poca deriva.

Buscando las cosquillas al coche, no es fácil conseguir reacciones bruscas ni impredecibles, es un coche pensado más en ir a 180 km/h en autovía que para tomar horquillas de segunda con el pie a fondo. Se siente más cómodo en las rectas o en las curvas rápidas, pero en los tramos revirados la diversión se echa de menos. Le falta carácter. Eso sí, adelanta muy bien, es lo que se espera de un motor de esta potencia. También hay que decir que cuando se empieza a ir, resulta fácil corregir la situación si no superamos los límites de la física.

Se puede asemejar a un compacto potente con un motor atmosférico como los que se veían hace unos años, como el Citroën C4 VTS, solo que su motor tiene más bajos. La entrega de potencia es muy lineal desde 1.500 RPM, la curva de par es cuadrada. Es tan lineal que parece un atmosférico. Como motor turbo no es nada explosivo, aunque al menos se oye un ligero silbido cuando se pisa a fondo varios segundos seguidos. Algo es algo.


Hyundai i30 Turbo

Las marchas que tiene son más largas que un día sin pan, aunque objetivamente no sean demasiado largas, lo parecen. La palanca de cambios tiene un tacto mecánico que da buena sensación, y es precisa haciendo cambios rápidos, de recorridos cortos. No podemos decir lo mismo de la dirección, poco informativa. Conduje casi todo el rato con el programa “Deportivo”, con los otros dos programas, más suaves, apenas me enteraba de qué pasaba bajo las ruedas, como en un Renault Mégane II.

Me habría gustado un volante más pequeño para tener un tacto más directo y deportivo todavía. Los neumáticos aguantan con mucha dignidad, pero los frenos van un poco justos con una utilización exigente. Solo hay que ver lo indefensos y pequeños que parecen los discos traseros dentro de unas llantas de 18 pulgadas. No hace falta conducir con la Guardia Civil en el retrovisor pretendiendo pararnos, con una conducción espirituosa de unos 30 grados o más, el coche se nos va a quedar un poco corto.

Tengo un recuerdo más marchoso del Hyundai Veloster Turbo, un poco más simple, y también más caro. Quizás estoy ya muy quemado, pero creo que a la mayoría de los conductores, los que no van tan a saco, verán todo el conjunto bastante equilibrado. En general, es un coche políticamente correcto, como casi todo lo que hace esta marca. El quemado querrá algo con más personalidad y garra.

Hyundai i30 Turbo

Conclusiones

A estas alturas creo que a todo el mundo le ha quedado claro que la estética del coche no se traslada a un comportamiento equivalente. Es muy utilizable -pese a la potencia- en el día a día, la suspensión difícilmente le parecerá incómoda a alguien, salvo que milite en la tercera edad o tenga problemas cervicales. Hay un detalle que estropea un poco ese carácter para todos los días, el consumo. Suelo decir que si un coche consume, tiene que correr. Lo más normal es hacerle a este coche medias de 9 litros, y tener que ir a repostar antes de 600 kilómetros.

Mis medias bailaban entre 8 y 10 l/100 km, bajar de ese intervalo es harto complicado; habría que conducirlo como el 1.4 CVVT de 100 CV. Para ese viaje no hacían falta alforjas. No corre tanto para lo que gasta, ahí decepciona un poco. Hoy día, por ese nivel de gasto, uno se espera un mejor aprovechamiento de la gasolina. A nivel tecnológico no es un motor desfasado que digamos, tampoco es un coche pesado, ni con una mala aerodinámica.

A su favor hay que decir que piden por él 21.580 euros, con solo aplicar el descuento promocional vigente

El coche puede mejorar en carácter deportivo, sin necesidad de llegar a ser algo radical. Pero lo dicho, Hyundai es una marca con un fuerte carácter pragmático, y este coche es eso mismo, pragmatismo, pero con 186 CV. Encontraremos mucho más divertido un SEAT León FR de la primera generación, y la potencia era similar. Para alguien de más de 40 años seguro que el coche es muy correcto, pero para un quemado, le falta carácter. También hay que considerar cuál es el cliente típico de este tipo de motorizaciones en el segmento C.


Hyundai i30 Turbo

Como “primera aproximación” al concepto GTi, se ha quedado un poco por detrás. Ha faltado redondear el producto un poco más: algunos detalles de interior, los 204 CV que es posible sacar al bloque, un sonido de escape más acorde con las aspiraciones del coche o más equipamiento. Sabemos que Hyundai quiere emocionar y conquistar clientes que antes ni se pensaban comprar un coche con este escudo, no van precisamente mal encaminados, pero le faltan cosas.

Ficha y datos técnicos
Item Reviewed

Hyundai i30 Turbo

Author
4 noviembre, 2015
Motor

Delantero transversal colocado por delante del eje. Cuatro cilindros en línea, culata y bloque en aleación de aluminio. Distribución variable e inyección directa de gasolina, turbocompresor de doble entrada. 1.6 litros de desplazamiento. Sin Stop&Start.

Rendimiento

Potencia máxima: 186 CV a 5.500 RPM
Par máximo: 265 Nm a 1.500-4.500 RPM

Transmisión

Caja de cambios manual de seis relaciones. Tracción delantera con diferencial libre.

Dimensiones y pesos

Largo por ancho por alto en milímetros: 4.300 x 1.780 x 1.465
Batalla: 2.650 mm
Peso: 1.367 kg

Datos prestacionales

Aceleración de 0 a 100 km/h: 8 segundos
Aceleración de 80 a 120 km/h: 8 segundos
Velocidad punta: 219 km/h
Relación peso potencia: 7,3 kg por CV

Consumos

Consumo medio homologado: 7,3 litros cada 100 km
Consumo medio durante la prueba: 8,5 litros cada 100 km

Precio

21.580 € con descuento promocional

Nos gusta

- Modelo pintón y con buenas prestaciones a precio muy razonable, mucho más barato que el Veloster Turbo
- Es agradable para quien no busque sensaciones fuertes ni incomodidad
- Comportamiento muy predecible y seguro, da confianza sin ir "al ataque"

No nos gusta

- Rendimiento mecánico: poco ruido, nueces medias y consumo algo elevado
- A nivel de equipamiento, por detrás de varios competidores
- Frenos un poco justos para utilización exigente

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Diseño
75%
66%
Habitabilidad
63%
72%
Confort
80%
71%
Comportamiento en carretera
75%
65%
Diversión de conducción
70%
54%
Comportamiento en ciudad
70%
66%
Consumo
81%
48%
Prestaciones
25%
50%
Infoentretenimiento
60%
62%
Relación valor-precio
80%
73%
Factor Pistonudo
60%
54%
En resumen

Salvo por el consumo, tiene las mismas ventajas que un i30 convencional. Es un modelo adecuado para el que quiera un compacto con caballos, sin los "inconvenientes" asociados a modelos de corte más deportivo. El conjunto es bastante redondo para el público general, sobre todo considerando el precio.

Los petrolheads no verán al i30 Turbo como una opción de compra primaria. Sin salir del fabricante, el Kia pro_cee'd resulta más apetecible por varias razones. El i30 Turbo tiene un enfoque muy pragmático, no veremos muchos en manos de gente de perfil muy dinámico.

Como primera aproximación al mundo "GTi", le ha faltado ambición.

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  • Matt

    Después de ver su primo el ProCeed, podían haberle dado un enfoque más de Gran Turismo (predominando lujo sobre deportivo) a éste pero con el motor y puesta a punto del 204 CV.

    Tal cual lo han dejado, resulta insulso o navega entre dos aguas que no lo hacen apetecible ni por el pistonudo ni por los que estamos en mediana edad y empezamos a cuidarnos la espalda.

  • F. Balmori

    No comprendo muy que haya coches con este carácter hoy en día, en el sentido de que el público que demanda altas prestaciones también demanda lo que llamais “carácter pistonudo”, y el que quiere un coche civilizado no se compra un compacto de esta potencia. A lo mejor en Alemania tiene sentido, para ir follao por la autopista, pero para andar por aquí no le veo sentido. De hecho le veo mas sentido a lo contrario, un coche guerrero, que haba brumbrum y transmita mucho aunque luego no sea un rayo.

  • CBR

    No puede creer que considere que sería un “avance” el utilizar sonido artificial en la cabina. Pareciera que se le quemaron las manos cuando tocó el volante de un Hyundai…

    • http://www.javiercostas.com/ Javier Costas Franco

      Si el escape es tan insulso y no querían invertir en ruido de verdad, al menos que lo tuviese artificial. Esto ya no va de marcas.

      • CBR

        Me pareció curioso que hables a favor del sonido artificial (independientemente del contexto), e incorrectamente asumí que se trataba de un prejuicio (sí, también noté la ironía en mis palabras).

        Otra duda: ¿no es positiva una respuesta lineal del motor, sin importar el uso (y descartando el hecho que no ayude a sentir que un motor se sienta “poderoso” y “deportivo”? ¿No es algo a favor de tener un mejor control?

        • http://www.javiercostas.com/ Javier Costas Franco

          Como le dije a otro comentarista, la linealidad está muy bien en la mayoría de los coches a la venta, para usar marchas largas y mejorar consumos, pero en este caso me habría gustado una respuesta más viva, una curva de par menos plana. De hecho, este motor está capado, rinde 204 CV en el pro_cee’d. La potencia máxima es a 5.500 RPM.

  • Jorge

    Yo tengo 40 y no me compro ese coche ni de coña. Para ir a 180 por autovia, cosa a la que no le veo sentido, alcanza con un diésel de 115 caballos. Gasolina y 180 caballos tiene que ofrecer otro tipo de sensaciones. Yo a este coche no lo entiendo.

  • Ander Arribillaga

    básicamente, se podría decir que es más GT que GTI, que le falta un poco para ganarse la tercera letra. quizá hayan querido dejar espacio para un coche más picante, un i30 N, por eso de que corren en el WRC y esas cosas.

    • Mepatinaelembrague

      El problema es que en ningún momento se le ha llamado GTI a este coche, ni a su hermano el Kia Proceed se le ha llamado así. En mi opinión la idea de Hyundai con este coche es hacer un GT y se le esta juzgando desde la idea preconcebida de que como es el modelo “mas deportivo” de su gama ha de ser un gti

      • Ander Arribillaga

        estoy de acuerdo en que seguramente Hyundai haya querido buscar el carácter Gt más que GTI y que en ningún lado ponga lo contrario, cosa que no critico (de hecho, la mayoría de la gente es lo que quiere). puede que no me haya explicado bien y haya dado a entender que no me gustaba el coche teniendo en cuenta cuál era su objetivo, no era la intención. es un buen GT, que seguramente (y eso espero) deja espacio para una futura versión GTI, que, supongo, se llamaría i30 N.

        saludos.

  • Mepatinaelembrague

    La verdad que en este reportaje Javier te has metido una patinada a mi gusto bien grande. Dices que dejas tus prejuicios fuera pero mas bien parece que los llevas de copiloto. De repente es lícito poner un sonido artificial por los altavoces, cuando siempre lo has criticado. Es malo que el motor tenga y cito textualmente “Es tan lineal que parece un atmosférico.” cuando hace meses estábamos quejándonos de que todos los nuevos motores están perdiendo esa linealidad en la entrega de los atmosféricos, ahora resulta que queremos patada concentrada. Y después de quejarte de los consumos nombras el Leon Fr I, ¿tu sabes que consumos se le hacian a ese coche?
    Paso de nombrar los comentarios de el manual esta en el maletero, etc…

    Me ha parecido una prueba muy poco profesional, en este blog donde nunca se veía la marquitis aguditis de este país, me parece que ibas con una idea en la cabeza muy equivocada de a donde pertenece o en que nivel lucha este coche, que no es mas que el 308 gt, el seat leon 1.8 tsi etc…

    La verdad me da mucha pena leer una prueba como esta, en este blog… quizás en vez de pensar intentar poner al coche en un sitio donde Hyundai no lo quiere poner, deberías de ser mas objetivo.

    Espero que ahora que se ha ido Guille esta no sea la tónica habitual

    Un saludo

    • http://www.javiercostas.com/ Javier Costas Franco

      No creo que haya patinado nada, te explico mis motivos:

      – El motor no tiene un sonido nada deportivo, así que a) le corresponde una línea de escape mejor o b) al menos que pongan un sonido amplificado. Me parece un crimen hacer eso en coches cuyo sonido natural debería ser bonito, como los BMW M, pero en este caso haría una excepción.
      – No critico que el motor sea lineal per se, en la mayoría de coches es cojonudo, pero en un compacto deportivo, uno espera algo más de vida.
      – Claro que sé lo que consume un León I FR, tuve uno en 2004, y me gastaron prácticamente lo mismo, solo que ese motor es más antiguo 😉
      – Lo de los manuales… ¿por qué un cliente español tiene que tener los manuales en 20 idiomas? Normal, en la guantera no caben.

      Llevo probando coches más de 11 años y la grandísima mayoría de las veces, el tío que se compra el coche piensa lo mismo que he dicho yo antes. Eso como mínimo me hace pensar que no hago las cosas tan mal. Lo que es imposible es convencer al 100% de los lectores en el 100% de las pruebas, como es tu caso.

      Saludos.

      • Mepatinaelembrague

        Acepto tus respuestas, no comparto tu opinión pero la respeto. Tienes un pie derecho muy ligero si le hacías ese consumo al León 😉

        Yo estuve dos meses con uno y de 10L con todo tipo de carreteras y conducción era difícil que bajara.

        A mi modo de ver este coche, no tiene tantas diferencias ni es tan malo en comparación al Megane tce 180cv (aunque creo que ya no se vende esta versión), Leon SC 1.8 TSI 180 CV, Golf TSI 160 cv que habia la generacion pasada. Por los atributos que tu describes es un GT que cumple por un buen precio

        Un saludo

        • http://www.javiercostas.com/ Javier Costas Franco

          ¿Un pie derecho muy ligero? Todo lo contrario… no controlaba de conducción eficiente, tenía pocos meses de carné, y te aseguro que me pesaba mucho la chancla. Simplemente era un motor un poco más redondo que este, con tecnología más simple.

  • Albert Ferrer

    Pues yo voy a romper una laza a favor de este (tipo de) coche.

    No siempre se trata de ir desafiando a las leyes de la gravedad, con una suspensión como una tabla, un ruido ensordecedor, unos mandos duros y un motor puntiagudo. A veces simplemente quieres algo que sea rápido, cómodo y que fluya bien por las curvas.

    Si te gusta conducir este tipo de coches pueden ser especialmente indicado, sobretodo si es tu único coche. Porque reconozcámoslo, el 95% (¿o 99?) del tiempo no estás en un puerto de montaña desierto divirtiéndote; estás en autovías, autopistas, vías de circunvalación o nacionales adelantando camiones. Y si además te puedes entretener el día que pises una comarcal de curvas magnífico.

    Como bien indica otro comentarista la potencia no es para correr en velocidad punta, seguro que con el modelo básico puedes perder todos los puntos sin complicaciones si te empeñas, si no en la reserva de aceleración de la cual dispones bajo el pie derecho. Personalmente de mi anterior coche al actual he pasado a tener un 32% más de potencia y la verdad es que voy mucho más descansado circulando a mi ritmo, tengo buena salida si la situación lo requiere y además una buena capacidad de aceleración siempre es un placer de usar de vez en cuando.

    Quizá en el caso de este Hyundai se han pasado un poco con la decoración (tantos toques rojos son poco elegantes), pero fuera de ello no me parece nada mal.

    • http://www.javiercostas.com/ Javier Costas Franco

      Puedes correr con cualquiera, por supuesto, pero no es lo mismo recuperar velocidad con 100 CV que con 186, la diferencia es muy gorda tan pronto superas las velocidades legales. De hecho, si echas una “carrera” por autopista, con un tope de pongamos 160, el coche más potente siempre llegará antes en las mismas condiciones de tráfico y circulación: recupera en menos tiempo.

      • Albert Ferrer

        Por eso me gusta llevar coches con un buen caballaje; no se trata de correr más si no de correr mejor.

  • siberian

    El hecho de que es un cinco puertas, con leves modificaciones más racing, lo que podría ser un kit sport, que podrias montar en una versión básica de cualquier módelo.Me parece una declaración de intenciones de lo que pretende Hyundai.Simplemente una mejora prestacional y dinamica, osea, un GT.
    Si que para distanciarlo del GDi de 135 CV, no estaría de más, un mayor equipamiento, como el navegador de serie.Me parece un coche honesto, a precio razonable y de calidad más que aceptable.

  • F(Clemente)1

    Me gusta mucho como le ha quedado a Hyundai este I30 Turbo, pero me gusta bastante más el Kia Cee’d GT, además de tener más potencia. Quizás no vayan a ser los coches más divertidos del mundo, pero tienen una buena relación precio/prestaciones y calidad

  • Txesz

    Lo dicho, un GT, no un GTi. Una primera aproximación de Hyundai al “coche normal pero deportivo”.

    Ahora bien: si quieren captar al cliente que nunca habría pensado en un Hyundai, deberían montar ese motor (potenciado como el el Kia) en el nuevo i20 y aprovechar la imagen del que llevarán Neuville, Sordo y Paddon. En definitiva, un rival de los Polo GTi, DS3, Fiesta ST…

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